COMO SE CUENTA LA HISTORIA
Angélica Hurtado Adam
 
 

El espíritu humano se define y se distingue de otras especies por su libertad. La posibilidad de elegir lo lleva a no repetir sin modificación alguna un ciclo natural de vida, como hacen otras especies, es decir, lo impulsa a hacer historia. ¿Cómo podríamos explicar nuestras vidas fuera de su transcurso en el tiempo?

La historia que se escribe, más que una narración de acontecimientos del pasado, es una forma de concebir a la humanidad con todo el impacto de su actuar en el tiempo anterior y la esperanza de su futuro. Su enseñanza trata de conseguir que se capte la presencia del pasado y la realidad presente se vea con ojos históricos.

Pensar la historia como ciencia, implica considerar dos aspectos definidos por su mismo quehacer: un objeto de conocimiento que le es propio y una metodología adecuada para abordarlo. Ambos aspectos han pasado por importantes cambios acordes a las diferentes formas de considerar sus fines.

Imaginemos a unos niños en la época anterior al siglo XIX: al caer la tarde se les reunía para la narración de vidas ejemplares o sucesos de la antigüedad clásica llenos de fábulas, leyendas y mitos, pues a la historia se le otorgaba una función ejemplificadora, no se estudiaba científicamente.

El positivismo empieza a despojar a la historia de estas fábulas, leyendas y mitos y se propondrá la objetividad de un saber basado en datos y en hechos. Se organizan archivos, se publican revistas históricas, cuya pretensión es contar lo que realmente sucedió. En las escuelas, empieza a enseñarse la historia con el fin de fomentar el espíritu patriótico. Se usan bibliotecas, medallas, mapas, objetos que se convierten en la prueba de lo que realmente ocurrió.

Esta idea positivista propone que la historia se enseñe de una manera activa: con visitas a museos, excursiones y la adecuación de lo que se enseña a las características psicológicas de los alumnos, introduciendo la reflexión crítica, como antecedente a la nueva historia.

Más adelante, junto con las ideas marxistas, llega la idea de una historia de la clase trabajadora que concibe la relación entre economía y sociedad como generadora de grandes acontecimientos.

Así, podríamos hablar de muchas formas diferentes de contar la historia, como la escuela de los anales, que basa esta ciencia en todo aquello que expresa al hombre, tomando gran importancia lo que ayude a evidenciar su presencia, su actividad, sus gustos, su forma de ser.
La historia estructural enfatiza la relación tiempo-espacio y la mutua influencia entre las estructuras geográficas, políticas, económicas, sociales planteadas en sus dimensiones temporales.

La historia serial, señala que si algo no es cuantificable, no es historia científica, se interesa más en los hechos individuales que en los que pueden ser integrados en una serie homogénea: tráfico comercial, reconstrucción de las familias.

La observación de la vida del pueblo da paso a la historia de las mentalidades, estudia a las personas, su comportamiento y su vida interior, pone de relieve las opiniones, creencias, y prácticas ante la muerte, el sexo, la religión, la infancia, el juego, la locura, el bandidaje.

La llegada de las computadoras enriquece a la historia con datos y complejos modelos teórico - matemáticos, es la llamada historia contrafactual.

Hay un regreso a la biografía y la narración. También se estudia la influencia del medio en la evolución de las sociedades humanas: ecohistoria. La historia de las mujeres, otra tendencia. Historia oral, historia popular, microhistoria: de regiones y localidades.

Esta es la historia de la forma de narrar la historia; del tiempo, su acontecer y su relato.

El tiempo en la historia, va ligado a su distribución en periodos, a su organización en tramos separados entre sí por algunos hitos que se consideran relevantes para establecer cada intervalo. Así se han construido las eras o edades y su representación en frisos, líneas de tiempo, que permiten identificar los acontecimientos, su articulación y estructuración, para construir un concepto de tiempo cuya comprensión se mueva desde el tiempo concebido o representado al tiempo percibido y al tiempo en sí mismo.

Los programas de la serie Explora la Historia, toman algunas de estas formas de relatar y las integra en un todo que brinde diversos puntos de vista acerca de un acontecimiento histórico.

No nos alejamos por completo de la narración de los grandes acontecimientos que se convierten en señales de los periodos de tiempo en que se organiza la historia, como el descubrimiento de América, la conquista de México y la colonización del continente americano, la lucha por la independencia de México.

Se narran aspectos de la vida cotidiana, como la de los marinos en las carabelas, su comida, su forma de bañarse; la importancia del uso del rebozo en las mujeres de la época colonial, etc.

Resaltamos la participación de la mujer en la historia del país como aquellas que apoyaron y lucharon por la independencia de México.

Ponemos sobre la mesa la personalidad de los grandes héroes nacionales, como Hidalgo, Juárez, presentando distintas opiniones acerca de su vida, para conocerlos mejor y decidir nuestra postura personal respecto a ellos y su actuar.

Documentos, actas, firmas, códices, vestigios, se convierten en testimonio de la presencia y las acciones de diversos personajes o reflejan la vida cotidiana de personas que vivieron mucho antes que nosotros.

Todo esto para tratar de integrar un conjunto de "miradas" distintas sobre un momento en el tiempo y poder construir con los distintos relatos, una visión más amplia acerca de lo sucedido; apelando a una reflexión histórica que permita desarrollar habilidades que puedan transferirse hacia el análisis de la vida social contemporánea.

En la serie Explora la Historia se repiten algunos esquemas en la estructura de la información con el fin de que este mismo orden sea también asumido por los usuarios y pase a formar parte de su acervo de estrategias para organizar la información.

Queremos promover el acercamiento a nociones básicas en la historia como son el tiempo, el espacio, secuencia, cambio, causa-efecto, etc.

Esperamos que esta propuesta que se suma al Sistema Kids PC™, aunada al entusiasmo de profesor@s por la exploración de la historia, nos ayude a entendernos como personajes de ese gran relato, sabiendo que nuestra aparición en escena marca una diferencia importante en esta narración de la vida de todos.

Bibliografía

FRIERA Suárez, Florencio
Didáctica de las ciencias sociales
Ediciones de la Torre
Madrid 1995
Pp. 286

El desarrollo de habilidades para la construcción del conocimiento de la Historia en la escuela primaria (Antología)
Educación Jalisco
Jalisco 2000
Pp. 129


CAAMAÑO, BARRAGÁN
Procesos de enseñanza-aprendizaje de la Historia en educación primaria. (Antología)
Pp. 216