Los Mundos Mágicos y la solución de problemas
Fernando Escobar Zúñiga
 
 

El desarrollo de las llamadas habilidades del pensamiento es fundamental en un entorno cambiante como el actual. La disponibilidad de información y el conocimiento mismo se multiplican en forma constante. El "saber" tradicional, producto de la memorización, la ejercitación y la práctica parecen no ser suficientes ya para dotar al sujeto de las herramientas necesarias para ser apto y funcional bajo las nuevas condiciones. A todo esto se suma la presencia de nuevos problemas, las soluciones deben crearse para responder a estos desafíos. No se trata sólo de saber, sino de saber hacer, de crear, construir, elaborar. Los cuatro pilares de la educación, descritos en el informe Delors 1 constituyen una buena descripción de esta nueva visión educativa: aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a conocer, aprender a ser.

   
  Las habilidades cognitivas representan en este contexto uno de los recursos privilegiados para permitir al sujeto ser competente en el amplio sentido de la palabra, desarrollarse en forma plena. Su capacidad de hacer, de hacer independiente y hacer con otros, incluso de aprender, se ven favorecidas por las mismas.
   
  En sentido estricto las habilidades cognitivas no son una novedad, pero tampoco constituyen una moda. El énfasis puesto en ellas resalta aquello que intuíamos hace tiempo de manera muy básica. La capacidad de comunicarnos en forma adecuada, no dependía de conocer los formatos para hacer una carta, o la estructura gramatical de una oración. De la misma forma que las matemáticas iban más allá de conocer ciertos algoritmos, la resolución de problemas numéricos e incluso de otra índole, superaba con mucho la aplicación de una fórmula o procedimiento. Ligado a estos saberes, la persona adquiría otros elementos que le permitían realizar esas tareas. Descubrimos luego que esos otros elementos se alcanzaban no por esos contenidos aprendidos, sino por las actividades -intencionadas y no- que realizaba el sujeto tanto para aprender como para funcionar en su vida diaria, en su interacción con el medio.
   
  La importancia de tales habilidades ha sido develada tanto por el nuevo escenario como por los avances registrados en la pedagogía y la epistemología. Estamos en la búsqueda de propiciar el desarrollo de las mismas de manera más intencionada.
   
   
  La "adquisición" de las habilidades
   
  Para ello es clave entender los aspectos básicos que permiten impulsar el desarrollo de habilidades en las personas, reconocer justo la existencia de una didáctica específica, acorde con estos objetivos. La adquisición, el desarrollo de las habilidades tiene sus condiciones que establecen los elementos básicos. Hay que insistir también que aún cuando se enumeren estos elementos de manera individual existe una gran interrelación entre todos.
   
  Sistemático
  El desarrollo de habilidades de pensamiento ha de ser sistemático, no basta con realizar algún ejercicio en forma ocasional. Ni siquiera de realizar ejercicios diversos para la adquisición de también diversas habilidades. El trabajo debe ser constante, estructurado, centrado en habilidades bien definidas. Las actividades propuestas con este fin deben contar con una planeación adecuada, permitir al sujeto, regresar, enfatizar tales habilidades.
   
  A largo plazo
   El desarrollo no ocurre en forma inmediata, se alcanza en realidad a largo plazo (por ello no sirve de mucho realizar ejercicios sueltos). Un verdadero dominio es observable sobre todo a través de periodos de tiempo más bien prolongados.
   
  Progresiva
  Lo anterior no significa que no exista avance, que no se vaya logrando un cierto nivel de dominio. El desarrollo es en realidad progresivo. Se trata de un continuo. El dominio formal es reconocible en forma más evidente en el tiempo, signos, acciones pequeñas sí son manifiestas en diversos momentos.
   
  Diferentes entornos
  El dominio de la habilidad está ligado también al entorno, al contexto, al contenido con que se interactúa. Puedo tener una gran habilidad para comparar en determinadas condiciones pero no en otras. Con una determinada materia, pero no con otra. En este sentido supone también, una fuerte relación con los contenidos. Puedo ser excelente discriminando entre especies de plantas, pero no entre géneros musicales. En ambos casos está implícita la habilidad cognitiva básica de la discriminación.
   
  Implicación de unas habilidades con otras
  Existe además una fuerte interrelación de una habilidades con otras, no existen por lo general de manera aislada. Su desarrollo vive también las mismas circunstancias. Para realizar una comparación formal de dos elementos, debo identificar sus características, reconocer patrones, discriminar entre unos y otros.
   
  Esta relación es aún más notable cuando se habla de habilidades cognitivas de orden superior. Tales habilidades están construidas sobre muchas otras habilidades cognitivas básicas.
   
  Clarificar cuáles e intencionar
  Además de estos aspectos descritos, es posible lograr un mayor dominio cuando se especifica de manera directa cuáles habilidades se están trabajando. La participación consciente del sujeto le permite a él mismo intencionar y mejorar el aprendizaje. Conviene entonces verbalizar de cuáles habilidades se trata.
   
  Intencionada
  En este mismo sentido y de acuerdo con lo descrito al principio, es importante intencionar de manera formal el desarrollo de algunas habilidades específicas. Aunque se impliquen otras habilidades, según se ha dicho, un trabajo centrado en algunas de ellas, con actividades propias (intencionadas, adecuadas) permite mejores resultados.
   
   
  La solución de problemas
   
  La solución de problemas es una habilidad de orden superior. Como tal está sustentada en distintas habilidades cognitivas básicas. Se relaciona además con otras habilidades de orden superior como la creatividad y el razonamiento.
   
  Por supuesto la solución de los problemas está relacionada en forma íntima con el tipo de problema a tratar. La algoritmia general que se plantea a continuación reconoce algunos elementos básicos, que parecen aplicables a diferentes contextos y que admiten, según lo dicho, adecuaciones y complementos para cada caso concreto.
   
  Esta algoritmia define los siguientes pasos:
   
 
1. Identificación del problema, definición precisa del mismo. Qué se está pidiendo.
2. Identificación de las variables que afectan el problema
3. Análisis de la situación
4. Identificación de las alternativas de solución
5. Criterios de selección o evaluación de las alternativas.
6. Evaluación de las alternativas
7. Selección de la solución
8. Ejecución
9. Valoración de la solución, ¿fue acertada o no?
   
  Dependiendo de la complejidad del problema algunos pasos suelen obviarse o en su defecto, integrar varios en uno.
   
   
  El entorno de los Mundos Mágicos
   
  El programa de Mundos Mágicos del Sistema Kids PC™ puede ser entendido simplemente como un entorno de juego para presentar contenidos académicos. Este aspecto lúdico representa de por sí un recurso motivacional para los estudiantes. Es reconfortante descubrir que aún atendiendo al juego un estudiante es capaz de resolver en una sesión más ejercicios que los que resuelve usualmente en el aula. En este sentido representa una estrategia útil y funcional.
   
  Mundos Mágicos, sin embargo, intenta ofrecer más que esto. El diseño original de Mundos Mágicos, pretende ofrecer a los estudiantes una serie de escenarios que deben ser resueltos. Son, en pocas palabras, problemas elementales pero que permiten reconocer los pasos de la algoritmia descrita.
   
  Por supuesto no se trata de ninguna panacea, ni de la estrategia perfecta para desarrollar las habilidades mencionadas. El sistema Kids PC™ es ante todo un recurso para maestros y alumnos, una herramienta para enriquecer los espacios de aprendizaje en los que ambos interactúan.
   
  Estos mismos materiales de apoyo se entienden como parte del sistema, buscan completar la misma función, reflexionar, ofrecer ideas acerca de los procesos educativos, de la tarea cotidiana.
   
  Los problemas, aún en la educación tradicional, están relacionados con la lógica, el razonamiento y el pensamiento matemático. Mundos Mágicos fue creado desde esta perspectiva para integrar en un ambiente lúdico, estos escenarios -problemas al fin- que por el reto que representan para los estudiantes, suelen estimular su participación.
   
  El tiempo parece mostrar que en efecto, se logra un incremento en el interés y disposición de los estudiantes al trabajo. Se logra también un mayor tiempo de trabajo y en los más de los casos, un mayor número de actividades, ejercicios, resueltos.
   
  La propuesta detrás de este entorno es ir aún más lejos, como se indicó antes. Es posible también trabajar de manera intencionada el aprendizaje sistemático de la algoritmia básica de la resolución de problemas.
   
  Si se verbaliza esta situación y se trabaja con el grupo -de manera colectiva o en equipos pequeños- puede analizarse uno o varios escenarios, pidiendo a los estudiantes la identificación de los diversos componentes, variables, recopilación de datos, alternativas de solución, valoración, de modo que ellos asuman, hagan suya poco a poco esta propuesta.
   
  Lo ideal será por supuesto trasladarla en ejercicios paralelos al análisis y solución de otro tipo de problemas, cumpliendo con ello la premisa de los diversos contextos.
   
   
  1  Delors, J. (coord.) (2000). La educación es un tesoro. Unesco. Ed. Santillana. México.
Lectura ampliamente recomendada, no profundizo en ella por no ser el tema central de este escrito.