La
incorporación de tecnologías en el marco del
proyecto educativo
La incorporación de tecnologías a la práctica
escolar ha crecido en forma constante durante las dos últimas
décadas. En los años recientes, la discusión
parece ubicarse más en cuándo y cómo
hacerlo, parece darse por descontado cada vez más que
tal incorporación debe suceder. No significa tampoco,
que se hayan superado las resistencias personales e institucionales
en todas las escuelas, pero sí que, impulsados probablemente
por el entorno, los directivos y muchos maestros consideran
ahora importante tratar de aprovechar lo que, al menos a su
juicio, parece ser un recurso útil para la educación.
¿POR QUÉ INCORPORAR?
del mito a la realidad
En un análisis previo1,
realizado hace ya algunos años, se identificaron algunas
de las principales motivaciones que tuvieron directivos de
escuelas para proceder a incorporar tecnologías en
sus instituciones. Resaltaba en aquel momento, como en muchas
de las escuelas la decisión estaba vinculada a una
cierta presión social y a ideas muy vagas acerca de
la potencialidad de los recursos tecnológicos.
“Hemos comprado una idea más o menos ambigua
de que las nuevas tecnologías ofrecen grandes apoyos
en los procesos educativos, más aún, de que
tienen la capacidad de transformar a la educación.
No falta quien se atreve a decir, en una visión tecnologista,
que el futuro de la educación esta ahí. Muchos
de los proyectos se han instrumentado con ideas muy vagas...
y bajo la presión de los padres de familia que temen
por el futuro de sus hijos si no saben utilizar la computadora,
o ante la necesidad de ofrecer valores agregados en nuestras
escuelas (inglés, computación) a fin de atraer
mayor número de alumnos.”2
Lo notable es que los motivos actuales no parecen ser muy
diferentes, salvo que se agrega un poco más de información,
proveniente de un entorno que realiza una gran difusión
de este tema (al menos en volumen.)
Entre los argumentos más usuales aparecen:
- El uso de las tecnologías permitirá a los
estudiantes obtener mejores aprendizajes y
- ...a los docentes, les permitirá enriquecer su
práctica docente.
Esta imagen, un poco mágica, de la tecnología
como “lo más moderno”, que nos permitirá
hacer las cosas mejor, parece más extendida de lo que
podríamos suponer. En ocasiones da la impresión
que algunas personas no se atreven siquiera a hacer un juicio
crítico de tal afirmación, por temor a verse
juzgadas de manera negativa.
En general se encuentra poca conciencia acerca de cuáles
son las posibilidades y capacidades concretas que ofrece la
tecnología para alcanzar los objetivos descritos en
tales argumentos. Frente a preguntas específicas, se
obtienen respuestas muy vagas, lugares comunes que poco ayudan
a fijar una estrategia para el proceso de incorporación.
¿Cómo permitirá la tecnología
que los estudiantes aprendan mejor? Las respuestas se vinculan
de nuevo a frases que se escuchan aquí o allá...
el acceso a la información, la Internet, la interactividad
(sin definir qué es)...
Acercarse a una definición, a un objetivo claro es
uno de los aspectos más importantes en la elaboración
de un proyecto de incorporación de tecnologías
en el ámbito escolar. Esa definición se convierte
en un referente constante del proyecto, debe permitirnos evaluar
cada acción, revisar si se encamina o no a la consecución
del objetivo, y desde ahí, establecer su pertinencia.
ALGUNOS ELEMENTOS PARA LA FORMULACIÓN DEL
PROYECTO
En algún artículo anterior3
describí una serie de elementos que son parte del proceso
de incorporación de tecnologías. Todos ellos
pensados en el entorno del aula, son elementos a manejar por
el profesor, para utilizar las tecnologías como herramientas
didácticas. En esta ocasión intento mirar de
desde una perspectiva diferente, observar de manera global
a toda la organización y compartir algunos elementos
que según he podido observar, se constituyen en aspectos
críticos en el mencionado proceso de incorporación.
LOS DIRECTIVOS
Es justo reconocer que los directivos en las instituciones
educativas deben atender a funciones muy disímiles.
No siempre cuentan con el tiempo y los elementos para profundizar
en cada uno de los asuntos a resolver. Pocos tienen formación
en el campo de las tecnologías, menos aún en
su aplicación específica a la educación.
Su esfuerzo se concentra por tanto en establecer las condiciones
para que el proyecto funcione. Entienden como fundamental
el equipamiento y la infraestructura en general –especialmente
por los altos costos que representa- Buscan una persona que
tenga dominios en el campo de la informática y sugieren,
de manera muy general (o vaga incluso) algunas líneas
de lo que esperarían. El resto queda en manos del profesor
y, con un poco de suerte, de un coordinador académico.
Se podría abundar mucho en su situación y condiciones,
lo primordial es resaltar algunos aspectos importantes para
lograr la instauración de un proyecto exitoso de incorporación
de tecnologías, donde los directivos tienen un papel
preponderante que jugar.
Es imprescindible que los directivos participen en la definición
más general del proyecto, aún si piensan que
no cuentan con los elementos necesarios para establecer el
enfoque específico del mismo. Ellos y ellas, son quienes
tienen la visión global de la institución, conocen
el enfoque educativo establecido, el perfil de los estudiantes
y profesores, el contexto inmediato a la escuela y el contexto
que establece también el macrosistema educativo. La
definición de objetivos, de enfoques y de características
generales de los proyectos no debe realizarse sin tener presente
todos esos elementos y, por tanto, la participación
de los directivos.
Por otra parte, es indispensable que se comparta la visión
del proyecto por todos los actores, sólo así
se pueden definir, valorar las acciones y propuestas específicas.
Liderazgo.
Sabemos de la importancia de contar con un buen liderazgo
en todo tipo de proyectos. Vinculo este tema con el relativo
a los directivos, porque en razón natural de su autoridad,
suelen ser líderes en muchas iniciativas en las instituciones.
A pesar de ello, habrá que insistir en evitar confundir
la mera autoridad con el verdadero liderazgo. El líder
debe ofrecer claridad en lo que se quiere, certeza en el hacer,
sabiduría en el tema y en el construir, entusiasmo
y capacidad de trabajo en la tarea diaria.
En la incorporación de tecnologías, no resulta
extraño que algún inquieto profesor, explore
diversas tecnologías por interés personal, desarrolle
gran entusiasmo por su aplicación, sea imaginativo
en las posibilidades de aplicación, contagie a los
demás con sus ideas y pequeños o grandes logros.
Algunas veces un profesor con este perfil, apoyado en la
autoridad y capacidad organizativa y directiva del coordinador
académico o el propio director, pueden constituirse
en buenos líderes para estos proyectos.
LA DEFINICIÓN DEL ENFOQUE, LOS GRANDES OBJETIVOS
Tradicionalmente hemos distinguido algunos grandes enfoques
en los proyectos de incorporación de tecnologías
a procesos educativos, los dominios informáticos aparecen
de alguna manera en muchos de ellos, pero no conforman la
totalidad. No detallo ahora los diversos enfoques, insisto
sobre todo en la importancia de definir con claridad alguno(s)
de ellos y caracterizarlos luego al interior de nuestra escuela.
Lograr que haya un marco de referencia, grandes lineamientos
que permitan a las personas establecer luego las acciones
concretas. Describo algunos de los enfoques más comunes4
- Alfabetización informática.
Existen diversas acepciones de este concepto. Optamos por
la que refiere a los dominios elementales sobre las tecnologías
de información y comunicación (TIC). Establece
los elementos mínimos para una relación de
la persona con estos recursos y se considera base para alcanzar
usos más sofisticados de los mismos y para la aplicación
de herramientas informáticas especializadas.
- Desarrollo de habilidades.
Trabaja sobre un conjunto definido de habilidades cognitivas
básicas y otras habilidades de orden superior, que
se implican unas a otras. Se enfatizan aquellas habilidades
que pueden favorecerse de manera particular por el uso de
las tecnologías.
- Desarrollo de habilidades para el manejo de información.
Entre las habilidades, se enuncian éstas de manera
constante como requisito para enfrentar el nuevo entorno
que vivimos, las destacamos por ello de manera particular.
Estas habilidades entrañan ahora el uso de las tecnologías
que proporcionan formas nuevas de acceder, procesar y presentar
la información. Por su peso –importancia social-
se les suele enunciar como un enfoque específico.
- Impulso de aprendizajes con materiales que tratan
contenidos específicos.
Herramienta didáctica y apoyo a la enseñanza
en general.
Se trata de un enfoque muy fuerte hasta hace unos años,
en especial en educación básica y media básica,
nada despreciable aún por sus aportes como medio
para enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Ha sido también un impulso para la transformación
de las prácticas docentes. Las herramientas mismas
han evolucionado, muchos del software actual no sólo
ofrece ejercitación para la memorización sino
que establece estrategias didácticas específicas
para la enseñanza de diversos temas.
Demanda por supuesto una instrumentación bajo estrategias
que amplíen la visión y alcances educativos
más allá de la memorización, si bien
es ésta una habilidad nada despreciable5.
- Herramientas de apoyo al trabajo personal.
Es ineludible considerar también la obtención
de aprendizajes y dominios de los estudiantes en el campo
de la computación misma. Estos dominios competen
más al uso y aplicación de las herramientas
que al estudio de la ciencia computacional. En suma, se
pretende que los estudiantes - maestros y personal en general-
sean capaces de interactuar con la computadora y sus aplicaciones
generales además de comprender los conceptos básicos.
Es importante insistir en que el aspecto central es la aplicación
formal y productiva de las herramientas para transformar
y enriquecer las actividades de las personas. Los dominios
y las herramientas mismas toman sentido en este contexto.
- Espacio para la formulación de nuevas
actividades de aprendizaje
Las herramientas informáticas, en especial las TIC
tienen características que hacen posibles nuevas
actividades y espacios de aprendizaje acordes con las nuevas
concepciones educativas. Con las múltiples herramientas
disponibles es posible concebir nuevas actividades, prácticas
docentes que enriquecen los productos alcanzados por los
estudiantes.
- Nuevas Modalidades educativas.
No debemos ignorar que esta búsqueda nos lleva también
a la exploración de otras modalidades educativas
incluso en el terreno de lo semi-presencial y lo no presencial.
No sólo a causa de las tecnologías, sino por
las transformaciones del entorno, es claro que los sujetos
aprenden hoy de nuevas formas. En este panorama temas como
la educación en línea y a distancia son ineludibles.
Es también en estos medios y espacios virtuales donde
se están sucediendo algunas de las prácticas
más audaces que impulsan de manera sistemática
el trabajo cooperativo y colaborativo, el aprendizaje significativo,
por supuesto desde una concepción educativa centrada
en el estudiante.
LA SELECCIÓN DEL EQUIPO HUMANO
Es importante evaluar, dependiendo del enfoque seleccionado,
el perfil de los profesores y encargados de hacer frente a
la coordinación de un proyecto de incorporación
de tecnologías.
Si nuestro enfoque se ubica en el dominio de las herramientas
informáticas, probablemente un especialista en informática
es una buena elección, sin olvidar que requiere apoyo
en la construcción del marco pedagógico y en
el desarrollo de sus habilidades docentes.
La historia nos muestra que hemos cubierto esta función
de coordinación del proyecto bajo la denominación
de “profesor de computación” (muy ilustrativa
de nuestro imaginario personal), contratando a especialistas
de este campo profesional. Sin menospreciar sus capacidades
y conocimientos, debemos insistir que se trata ante todo de
un proyecto educativo, requerimos gente con formación
y sensibilidad en este campo.
Obvio es que un perfil u otro pueden ser más adecuados
dependiendo del enfoque y objetivos del proyecto. Mi comentario
pretende invitar a dos reflexiones que me parecen importantes
en este tema:
- Evitar la confusión de contratar a un especialista
en informática, porque se requiere también
de alguien que atienda los equipos y que ofrezca asesoría
al resto del personal. Si bien a veces suelen combinarse
estas funciones con fortuna, es más común
que no sea así, que las tareas se traslapen, se estorben
una con otra. Las clases se ven interrumpidas porque hay
que atender un equipo o un proceso administrativo. El profesor
debe dedicar horas, muchas veces no reconocidas, para atender
el laboratorio y otros equipos.
Estas funciones pueden atenderse por diferentes personas,
incluso por servicios externos, con mayor nivel profesional
y un adecuado costo. Dependiendo del tamaño de la
institución, también puede constituir un puesto
de trabajo diferenciado. Habrá que evaluar.
- Cuando el perfil del especialista en informática
parece conducente, no olvide que no es un especialista en
educación. Requiere de un gran acompañamiento,
que le permita reconocer los mínimos de este nuevo
campo para él o ella. Los métodos y temas
de enseñanza no pueden quedar sólo en sus
manos, conviene una reflexión conjunta con los especialistas
en educación, con el coordinador académico.
Fijar objetivos en términos de habilidades, verdaderos
dominios, no de operaciones puntuales como suele hacerse.
El temario definido en función de la propuesta educativa,
no de los intereses, gustos personales del profesor, que
nos va llevando del aprendizaje de herramientas generales
a lenguajes y sistemas de programación, de animación...
de diversos temas que parecen entretenidos, atractivos para
el estudiante por los supuestos retos y productos que se
generan, pero que, muchas veces constituyen una penosa pérdida
de tiempo, porque producen aprendizajes muy pobres.
LA FORMACIÓN DE LOS DOCENTES
Hemos intentado preparar a nuestros docentes, principalmente
a través de capacitarles en el uso de las computadoras,
esto es, en efecto, un dominio necesario. Del mismo sólo
habría que resaltar que el enfoque más común
ha sido muy operacional, lograr que el sujeto pueda manipular
y realizar algunas tareas con este recurso: registrar calificaciones,
realizar algunos materiales, presentaciones, etc.
El proceso de incorporación de tecnologías
demanda dos elementos más al docente:
- Reconocer de manera conciente cómo el uso de las
tecnologías afecta sus formas de hacer. Requiere
un proceso reflexivo, crítico, un análisis
continuo acerca de las transformaciones que ocurren en sus
prácticas, la forma de integrar materiales, presentarlos,
la realización de algunas actividades de aprendizaje,
el seguimiento y evaluación de los estudiantes, incluso
muchas prácticas más personales van siendo
afectadas poco a poco por el uso de tecnologías.
- Identificar, experimentar, los usos educativos de las
tecnologías. Además de los dominios operativos,
se deben construir otros aprendizajes, centrados en el modo
de usar estos recursos para producir aprendizajes. No basta
tener un software educativo, por ejemplo, si no se aplica
alguna estrategia didáctica que aproveche el recurso
de modo que los estudiantes lo integren al proceso de aprendizaje.
Refiero en este inciso, otro aspecto relacionado que considero
importante. Cito a Tony Bates, uno de los expertos en este
campo “El uso de la tecnología debe encuadrarse
en una estrategia más amplia de la enseñanza
y el aprendizaje.”6
No basta pues determinar sólo de manera general un
enfoque, es preciso definir la estrategia de enseñanza
y aprendizaje, en qué formas serán usadas las
tecnologías, cómo formarán parte del
trabajo docente y de la actividad de los estudiantes.
LA ADECUACIÓN DE POLÍTICAS Y PROCEDIMIENTOS.
LOS CAMBIOS
La incorporación de tecnologías no es un suceso
aislado del resto de la dinámica organizacional de
la escuela. Va siempre acompañado de otros cambios,
afecta la programación escolar, algunos usos y costumbres
o procedimientos más establecidos, cuestiona formas
de enseñar, requiere rediseñar procesos y formas
de trabajo. Reconocemos con facilidad, algunos muy simples,
como colocar recursos similares (computadoras, software) en
las áreas de profesores o adecuar un aula para instalar
ahí el laboratorio. Revise también otras implicaciones
sobre la organización escolar.
LA SELECCIÓN DE TECNOLOGÍAS
La selección de tecnologías suele hacerse con
el “respaldo” de algún “especialista”.
Las comillas (malintencionadas) intentan resaltar como este
proceso se hace habitualmente recurriendo a conocidos, que
algo saben de computación para determinar qué
tecnologías usaremos (en ocasiones también para
definir otros aspectos del proyecto).
En general tales asesorías, son muy vagas, hacen referencia
principalmente a la selección de computadoras y tienden
a utilizar criterios tecnológicos y económicos
para ello, pues son incapaces de incorporar los de orden pedagógico
que están fuera de su competencia. Evitar la obsolescencia,
comprar lo nuevo para que la inversión no se deprecie,
son algunos de los criterios utilizados, sin menospreciarlos,
habrá que insistir en incorporar otros de orden pedagógico.
Compro equipos que me permitan hacer lo que me he propuesto.
Si no existe esta definición previa, poco podemos hacer
en la selección.
En este mismo sentido, es elemental también evitar
la adquisición de equipos que no tienen una propuesta
de uso definida. No ceder a las presiones de la novedad y
del estatus. En fechas recientes, hemos visto instaladas en
diversas escuelas las mal llamadas “aulas inteligentes”7.
Personalmente he podido observar y he sido convocado para
tratar de establecer un proyecto porque tales recursos –extraordinarios
en inversión y posibilidades- no están siendo
usados por los profesores. No basta un curso de unas pocas
horas en el que se muestran tres ejemplos de posibilidades
para que el profesor diseñe y opere actividades de
aprendizaje en ese entorno, cuando el profesor no está
preparado para diseñar actividades de aprendizaje con
mediaciones tecnológicas.
En particular la selección de software demanda un
estudio a conciencia del mismo, reconocer sus capacidades,
posibilidades de adecuación al proyecto educativo,
enfoques, materiales complementarios. Exige también
que el profesor de grupo o de materia, lo conozca con el mayor
detalle posible, de otra manera será imposible que
imagine aplicaciones, posibilidades de uso concretas. Deben
disponerse recursos, espacio para que el profesor realice
esta tarea.
EL SEGUIMIENTO, LA CONTINUIDAD DEL PROYECTO
Por último, en este recuento –no exhaustivo
por cierto- ubico el tema del seguimiento y continuidad en
el proyecto. Hemos descrito como la institución se
ve afectada de manera más amplia, como apropiarse del
uso de tecnologías con fines educativos, le demanda
al profesor un esfuerzo que pasa por la revisión de
su práctica, por enfrentar limitaciones y miedos personales,
por acercarse a un recurso que no le es familiar.
Todos estos procesos ocurren en un horizonte de tiempo que
rebasa con mucho la duración de un ciclo escolar. Es
cierto que el esfuerzo de instauración del proyecto
es grande, que desgasta a personas e instituciones, pero es
indispensable también mantener la vista a varios años
de distancia. El cambio cultural en las personas y organizaciones
no ocurre de manera rápida, difícilmente puede
violentarse con resultados positivos.
Es conveniente establecer mecanismos de seguimiento, puntos
y momentos de revisión; dar continuidad al esfuerzo
de formación de profesores, al diseño de las
actividades de aprendizaje... acompañamiento al liderazgo
del proyecto, requiere interlocutores para clarificar la evolución,
los avances, las dificultades enfrentadas. Es necesario también
realizar las correcciones, los cambios de rumbo que se van
detectando.
En fin, el proceso de incorporación de tecnologías
no es sencillo, pero tampoco es imposible si disponemos los
recursos y estrategias necesarios, si establecemos con la
mayor claridad posible los componentes fundamentales del mismo,
algunos de los cuales hemos señalado aquí. |